NUESTRO FUNDADOR

Juan Ciudad Duarte, San Juan de Dios, nació en Portugal en 1495, trasladándose a España cuando era niño. Fue pastor, soldado, albañil , librero y se mostró siempre profundamente interesado por los problemas sociales y de la salud.

Su conversión religiosa y su apasionada opción por los más pobres le llevó a ser considerado como un loco, por lo que fue trasladado al Hospital Real de Granda, en el que experimentó en su propia carne el cruel trato que recibían los enfermos.

Juan Ciudad pasó de la condición de “internado” a la colaborar como voluntario en las tareas del Hospital al servicio de los enfermos. Fue entonces cuando nació su vocación de servicio a los pobres que se encuentran en condiciones de máxima marginación, carentes incluso de salud física y mental.

Entre 1538-39 fundó en Granada su primer hospital . Un hospital verdaderamente revolucionario para su época , no sólo por el trato que reciben los enfermos sino también por la idea de disponer a los pacientes separados en atención al tipo de enfermedad que sufren y por destinar una cama para cada enfermo , algo impensable para aquel entonces.

Esto fue tan solo el inicio de toda una vida dedicada a los enfermos y los excluidos socialmente.

Fundó la Orden de Hermanos Hospitalarios, Hermanos de San Juan de Dios.

En 1886 fue proclamado Patrono de los Hospitales y los Enfermos. También es patrono de los enfermeros (1930) y de los bomberos (1952).

HISTORIA DE LA ORDEN EN PALENCIA

Los primeros hermanos de San Juan de Dios llegaron a Palencia en el año 1592. Habían sido llamados por el Canónigo D. Jerónimo Reinoso para que atendieran a los enfermos convalecientes del Hospital San Antolín: se trataba de una fundación costeada por el canónigo dentro del recinto hospitalario palentino creada después de constatar que muchos enfermos dados de alta del hospital recaían frecuentemente de sus enfermedades al no estar bien rehabilitados.

En 1594 cuatro hermanos se incorporaron al servicio del Hospital San Blas, ubicado junto a la Plaza de San Lázaro en el que existían 30 camas para “pobre, tiñosos, perigrinos y caminantes”.

El compromiso o capitulaciones a las que se comprometían los Hermanos de San Juan de Dios desde su llegada a la ciudad se centraba en : “la asistencia a los enfermos de cirugía, tiñosos y mendigos; salir dos Hermanos cada noche a recoger los pobres y mendigos que suelen quedar a dormir en las calles y llevar y recoger en el Hospital: que den cuenta de todo al Ayuntamiento”.

En 1889 la Diputación Provincias y el Padre Benito Menni llegan a un acuerdo para que los hermanos se hagan cargo de la atención a personas con enfermedad mental. En un principio fueron 80 enfermos, posteriormente 130, lo que supuso la insuficiencia de espacio y la necesidad de ampliación. Por ello hacia comienzos del siglo XX, se construye, bajo la dirección del arquitecto Jerónimo Arroyo, el edificio que aún se conserva en la Avenida Manuel Rivera, cercano a la iglesia de San Lázaro.

En 1925 los Hermanos deciden que las instalaciones urbanas no dan para más y determinan salir de la ciudad y ubicarse en terrenos abiertos al campo, a la luz y al buen aire palentino.

Los Hermanos se instalan en las proximidades del Monte el Viejo, en la zona conocida como la Carbajala.  Allí se levanta un nuevo edificio: El Centro Asistencial San Juan de Dios que ha ido creciendo y adaptándose a las nuevas necesidades y a los nuevos tiempos hasta el día de hoy.

LA ORDEN DE SAN JUAN DE DIOS EN EL MUNDO

La Orden Hospitalaria de San Juan de Dios está presente en los cinco continentes con cerca de 320 Obras repartidas en 51 naciones, abarcando un extenso abanico de actividades:

  • Hospitales Infantiles
  • Hospitales Generales
  • Hospitales de Cuidados Paliativos
  • Centro Psiquiátricos
  • Centros de Tercera Edad
  • Centros de Educación Especial
  • Hospitales de Misión
  • Albergues para Transeúntes.
  • Centros de atención al SIDA
  • Centros para Toxicodependientes

Los Hermanos de San Juan de Dios, junto a los colaboradores, forman un grupo humano de unas 45.000 personas comprometidas en el servicio a la humanidad que sufre.